Vistas de página en total

lunes, 28 de diciembre de 2015

Jerez en el Quijote (II)

 

Relación entre la ciudad de Jerez de la Frontera, Cervantes y El Quijote

  - A Félix Villagrán,   por Marciano Breña

Ver Parte I 

Sin embargo, Jerez no sólo tiene naturaleza famosa. Sus hombres están a igual altura, como testimonia el capítulo cuarenta y nueve, donde se trata del discreto coloquio que Sancho Panza tuvo con su señor don Quijote, cuando el canónigo, admirado de la extraña locura del hidalgo, que mostraba bonísimo entendimiento y sólo perdía los estribos en tratándole de caballería, hace de boca de Cervantes para criticar a los libros de caballería y ofrecer una alternativa digna: “¿Es posible, señor hidalgo, que haya podido tanto con vuestra merced la amarga y ociosa lectura de los libros de caballería? Redúzcase al gremio de la discreción, empleando el felicísimo talento de su ingenio en otra lectura que redunde en provecho de su conciencia y en aumento de su honra. Y si todavía quisiere leer libros de hazañas y caballerías, lea en la Sacra Escritura el de los jueces; que allí hallará verdades grandiosas y hechos tan verdaderos como valientes. Un Viriato tuvo Lusitania; un César, Roma... un Garci Pérez de Vargas, Jerez, cuya lección de sus valerosos hechos puede entretener, enseñar, deleitar y admirar a los más altos ingenios que los leyeren. Esta sí será lectura digna del buen entendimiento de vuestra merced, señor Don Quijote, de la cual saldrá erudito en la historia, enamorado de la virtud, enseñado en la bondad, mejorado en las costumbres, valiente sin temeridad, osado sin cobardía y todo esto para honra de Dios, provecho suyo y fama de la Mancha”.


La aún reciente edición anotada de las Academias de la Lengua explica que las proezas de Garci Pérez de Vargas corrían hechas romances en pliegos y romanceros. El capítulo sesenta de la “Crónica del santo rey don Fernando” menciona el suceso de cómo Garci Pérez de Vargas y otros caballeros desbarataron una gran batallas de moros a la puerta de Guadaira. Finalmente, es según el enxiemplo XV de “El Conde Lucanor” uno de “los mejores tres caballeros de armas que entonces había en el mundo”. Ahí tenemos a un héroe de Jerez, presentado por Cervantes como ejemplo digno a Don Quijote y al lector. Donde también lo tenemos, representado en piedra es en la base al monumento al rey Fernando III que preside la Plaza Nueva de Sevilla. Según Argote de Molina, recibió sepultura en la Capilla de Nuestra Señora de la Granada, en la catedral sevillana, en cuya yesería se conservan las armas de Vargas; se enterró junto a su compañero de armas 
Mícer Uberto, antecesor del fundador de la Cartuja de la Defensión.

Sin embargo, no es sólo este personaje jerezano, merecedor de la alusión elogiosa que Cervantes le dedica comparándolo con los principales de la Historia, el único que aparece sino que hay un segundo referente, que había salido previamente en nuestra novela, cuando en el capítulo ocho, que trata de la aventura de los molinos de viento, don Quijote le dijo a su escudero: “Yo me acuerdo haber leído que un caballero español llamado Diego Pérez de Vargas, habiéndosele en una batalla roto la espada, desgajó de una encina un pesado ramo o tronco, y con él hizo tales cosas aquel día y machacó tantos moros, que le quedó por sobrenombre Machuca, y así él como sus descendientes se llamaron desde aquel día en adelante Vargas y Machuca” (no hace falta advertir que machucar es igual que machacar).

Lo relatado sucedió, según anotación de la edición del Instituto Cervantes, durante el cerco de Jerez (1223) en tiempos de Fernando III, pero hemos de corregir la nota en dos sentidos: en el de que la mayoría de los historiadores al hablar del tal suceso lo datan en 1232 (hay, pues, un baile de cifras) y en el de que no se trataba de cerco sino de un alagarada o incursión de castigo, muy anterior a la primera incorporación de la ciudad a la Corona de Castilla, que tuvo lugar en 1249 (además, mal pudo cercarse Jerez cuando aún no se había conquistado Sevilla, lo que ocurrió en 1248, ni Córdoba ni Jaén).

El hecho que Don Quijote recuerda haber leído se cuenta en la “Primera Crónica General”, en el “Valerio de las historias escolásticas y de España”, de Diego Rodríguez de Almela, y en el “Romancero” de Lorenzo de Sepúlveda. En el romance se arranca una rama de olivo y, ciertamente, aún hoy es muy frecuente en los ambientes rurales ver que los vaqueros para conducir sus reses utilizan ramas de olivo o acebuche, normalmente terminadas en porra, por ser muy resistentes a los golpes. Años más tarde, los Vargas de Machuca acabaron recibiendo escudo de armas en el que se ve las blanquiazules ondas jerezanas junto a una rama de olivo (desmintiendo a Don Quijote).

¿Se trata de un solo personaje con dos nombres distintos aunque fáciles de confundir o de dos personajes distintos con nombres y motivos de fama muy próximos?. Aunque pudiera parecer que se trata de un único personaje digamos rápidamente que son dos distintos y que, desde luego, han dado lugar a más de una confusión, tanto entre eruditos del pasado como entre lectores de hoy por muy naturales que sean de la misma ciudad jerezana. Efectivamente, según Bartolomé Gutiérrez (1.754), de la genealogía de esta casa escribió el árbol don Pedro Colón, caballero jerezano descendiente del Colón del Descubrimiento, que atribuye equivocadamente el origen de la casa Vargas-Machuca a Garci Pérez de Vargas, dándole el honor de haber ganado el apellido Machuca. Ciertamente, un posterior Garci Pérez de Vargas (Machuca) es progenitor de los Vargas-Machuca subsiguientes; pero éste fue nieto de Diego Pérez de Vargas, el hermano mayor de Garci Pérez y el que ganó el renombre de Machuca en la batalla sobre los campos de Jerez. Asimismo, en Sevilla, cerca de la Puerta de Jerez, había una lápida que decía: “Un rey godo me fundó/ con muros y torres altas;/ y el Rey Santo me ganó/ con Diego Pérez de Vargas”. Otros autores recogen la inscripción lapidaria con Garci en lugar de Diego.

El P. Fray Felipe de la Gándara se convence de ser yerro tanto el atribuir a Garci Pérez la ganancia del apellido Machuca como el atribuir en el verso de Sevilla la hazaña a Diego pues éste debería haber sido inscrito con el Machuca. Por tanto, los Vargas de Machuca son los descendientes de Diego y no de Garci, aunque, repetimos, años más tarde un descendiente de Diego se llamó Garci Pérez de Vargas Machuca, dato que provocó la equivocación de don Pedro Colón. En nuestros días hasta la Enciclopedia Larousse confunde ambos personajes y asigna el Machuca a Garci. Quede establecido ya para claridad del lector que Diego y Garci Pérez de Vargas, hermanos, eran hijos del toledano Pedro de Vargas y ambos, luego jerezanos de adopción, participaron previamente con Fernando III en la conquista de Sevilla.

La batalla donde el primero ganó el Machuca fue librada en 1.232 en las proximidades de Jerez, por la zona en que ahora está la iglesia de San Miguel, y los cristianos iban dirigidos por el infante don Alonso, hermano del rey don Fernando, y por Alvar Pérez de Castro, que gritaba “Diego, machuca”; en la misma escaramuza, Garci, recién armado caballero antes de entrar en batalla, dio muerte al rey de los Gazules. Tan sorprendente fue la victoria que los cristianos la atribuyeron a la intervención milagrosa de San Miguel y Santiago y, en su recuerdo, más tarde Alfonso X decidió dedicarles a ambos santos sendas capillas en dos salidas de la ciudad. Si no intervinieron dos héroes celestes hermanados desde luego intervinieron dos hermanos terrestres heroicos (y uno de ellos, homónimo), dignos paralelos históricos de los protagonistas de los libros de caballerías que a Don Quijote le habían hecho perder el seso.



Tras la definitiva conquista de Jerez por Alfonso X el Sabio en 1264 (cuando sí hubo un cerco de cinco meses), Garci Pérez es seguro que recibió, en el repartimiento de la Collación de San Salvador (folio 25, asiento 326), casa situada entre la alhóndiga y la casa de un almogávar de caballo “y que hereda con los donadíos”, amén de otras casas en la Collación de San Mateo, próximas a las casas del “infante don Ferrando, fi del rey” y a las de don Alfonso, también “fi del rey”, y en la Collación de San Lucas otras lindantes con casas del obispo don Remondo además de otras “que compró a un moro que tiene carta del rey” y otras en la de San Juan. El asiento 1068 (folio 89) habla de un "Garci Pérez de Toledo y su mujer, doña Marina" que puede ser coincidente con nuestro personaje, sobre todo por el gentilicio "de Toledo". Este segundo de los hermanos fue el primer Alcaide nombrado de Jerez y su teniente fue Pedro Alonso, pero no olvidemos que la figura del alcaide no era idéntica a la de los actuales alcaldes (por ejemplo, había a la vez varios alcaides y podían tener competencias diferentes). Entre su descendencia hay que contar a Blas Infante, fundador del andalucismo, que tenía el Pérez de Vargas como segundo apellido.

Por su parte, Diego Pérez parece, según el repartimiento de los nuevos pobladores de la ciudad, que también recibió casas en la Collación de San Juan y en la de San Dionisio. Pedro de Medina y Mesa cuenta que Diego había merecido tanto el respeto del rey Fernando III, que éste le pidió a su hijo Alfonso que, cada vez que pudiera, lo visitara y honrara. El Sabio, con motivo de su estancia de casi un año en Jerez, no dejó de cumplir el deseo paterno y, disfrazado de campesino, fue a buscar al ya anciano caballero, que trabajaba en su viña jerezana; éste, al descubrir al visitante, le preguntó la causa de tal honor y el rey lo saludó con la explicación “a tal podador, tal sarmentador”. Aunque esta anécdota también es situada por algún autor en viñas toledanas, es irrefutable que el apellido Vargas-Machuca arraigó en Jerez hasta nuestros días, y de aquí partió más tarde a otros lugares, como Extremadura.

Es poca la atención que en Jerez se le ha puesto a estos dos Pérez de Vargas y mayor la que han merecido algunos de sus descendientes destacados en distintas actividades. Es momento apropiado de revalorar a los originales. ¿Se puede pedir para ellos algún monumento, la rotulación de calles o plazas, la titulación de centros docentes? Pedido queda en este año quijotesco.



Por lo demás, y a modo de resumen, queda clara la séxtuple relación entre Jerez y “El Quijote”. Es seguro que existen más nexos que dejo para otros buscadores, pero además queda flotando la duda de si pudo venir o no Cervantes a nuestra ciudad en alguna ocasión, dada su andariega profesión de alcabalero, y dada también la circunstancia de que aquí contábamos con la presencia tempranamente arraigada de frailes trinitarios y mercedarios, dedicados a la liberación de esclavos como el propio escritor, que debía la libertad a la Orden Trinitaria, uno de cuyos monasterios más próximos a África era el de Jerez.

De todos modos, en fin, acudamos a Cervantes y a su obra, leámosla, que eso será el mejor homenaje en el centenario, y agradezcamos que haya dejado apoyar su inspiración en algunos componentes del acervo jerezano, lo que legítimamente puede ser motivo de satisfacción para esta ciudad y que debería airearlo más de lo que hasta ahora lo ha hecho.

 

domingo, 27 de diciembre de 2015

Jerez en el Quijote (I)

 

Relación entre la ciudad de Jerez de la Frontera, Cervantes y El Quijote

  - A Félix Villagrán,   por Marciano Breña  

Este año de 2.015 se celebra el cuarto centenario de la Segunda Parte del Quijote y cada cual ha aportado lo que ha podido a los fastos. Todos quieren hacer suya esta obra principal pero más difícil resulta conseguir pertenecer a ella. Dado que “El Quijote” ha sido protagonista este año, enorgullece sentirse partícipe de su aventura, y el que puede arrima el ascua a su sardina; el lector lo confirmará con una simple ojeada a Internet.



No obstante, este hecho no es nuevo: desde hace ya décadas, en Salamanca aparecen, situadas a lo largo de calles y plazas, placas rotuladas con citas cervantinas que recogen las referencias a la ciudad y a sus habitantes de “El Quijote” y otras obras del inmortal autor. Dichas placas constituyen tanto un homenaje al novelista como una muestra de orgullo y satisfacción por los elogios, recibidos en sus distintas facetas humanas y urbanas, de mano de una obra literaria cuyo conocimiento se extiende a lo largo de todo el mundo y de la historia.



No sólo Salamanca aparece recogida por la pluma del Manco. Las grandes ciudades andaluzas, Sevilla, Córdoba o Granada, no dejan de tener aquí y allá referencias a lo largo de la narración, aunque igual de interesante puede ser escudriñar qué pueblos o ciudades menos significadas merecieron la atención del autor para recogerlas de una u otra manera como puntos que van jalonando el trayecto literario del hidalgo manchego.


Campo de Montiel Carlos Barraquete

Es interesante desde el momento en que tal trayecto del hidalgo es trasunto del geográfico y vital que recorrió el mismo autor; así, muchos consideran a Cervantes como un Quijote (aunque él se identifique también con otros personajes, verbigracia el canónigo) y, más aún, podemos apuntar la posibilidad de que Dulcinea fuera el personaje paralelo a su propia mujer, la manchega Catalina de Salazar. De manera que si Cervantes pisó, por ejemplo, Baeza o Vélez-Málaga, podemos ver cómo aparecen presentadas en algún lugar de la obra; así, en el capítulo diecinueve, de la aventura que le sucedió con un cuerpo muerto, explica el licenciado: “Vengo de la ciudad de Baeza, con otros once sacerdotes; vamos a la ciudad de Segovia, acompañando un cuerpo muerto, que es de un caballero que murió en Baeza”. O en el capítulo cuarenta y uno, donde todavía prosigue el cautivo su suceso, uno de sus compañeros exclama, como lo haría el propio escritor tras su liberación: “Gracias sean dadas a Dios, señores, que a tan buena parte nos ha conducido. Porque, si yo no me engaño, la tierra que pisamos es la de Vélez Málaga”. Para calificarla de “tan buena parte” no constituía obstáculo el hecho de que Vélez-Málaga era donde estaba gestionando unos asuntos para la Hacienda que le costaron una denuncia pagada con prisión preventiva en la cárcel de Sevilla. Los malos recuerdos no eran suficientes para abatir su altura humana, si bien ésta se combinaba frecuentemente con buenas dosis de amarga ironía.

Podemos preguntarnos ahora: ¿y Jerez?, ¿aparece nuestra ciudad recogida en el texto de la primera novela de la literatura universal?, ¿hay alguna relación entre Jerez y “El Quijote”?. Pues bien, a estas preguntas podemos contestar afirmativamente y, a continuación, intentaremos justificarlo.

Una primera aproximación a la presencia de Jerez en Cervantes y “El Quijote” la constituye la persona de un jerezano poco conocido y que es digno de mayor relevancia tanto por su personalidad como por sus obras. Se trata de Pedro de León, jesuita que nació en Jerez de la Frontera en 1.545 y murió en la Casa Profesa de Sevilla el 24 de septiembre de 1632. Su familia era favorecida de vez en cuando por el Duque de Medina-Sidonia. Coincidió con Cervantes por primera vez en el Colegio de la Compañía de Jesús y entrado el siglo XVII volverán a coincidir los dos en la Cárcel Real de Sevilla aunque en distintos papeles: el uno como capellán, o asimilado, de la Cárcel y el otro condenado y preparando las palabras que escribiera en el prólogo de la novela allí “donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación”. Posiblemente no preparó solo el prólogo sino que cada vez parece más claro que fue en la cárcel de Sevilla, y no en la Cueva de Medrano en Argamasilla, donde se escribió el grueso de la Primera Parte, cuya edición príncipe hace nueve años celebramos.

Según Félix Martel, por los años en que Cervantes paraba en la metrópolis un humanista jerezano, el canónigo Francisco Pacheco, dirigía la biblioteca de la catedral hispalense, donde se guarda el manuscrito de “La tía fingida”, novela ejemplar que llegó a ser publicada junto a una serie de poesías burlescas del mencionado Pacheco, aunque se puede atisbar que ejerció de negro don Miguel, quien por otro lado elogió ampliamente al jerezano en “La Galatea”.

Esta relación personal se completa con la del pintor sanluqueño Francisco Pacheco, sobrino homónimo del canónigo y suegro de Velázquez, que probablemente retrató a Cervantes entre los personajes de un cuadro que representa a San Pedro Nolasco en el rescate de cautivos y se conserva en el Museo de Sevilla; este pintor conservaba una versión autógrafa del soneto cervantino a la muerte de Fernando de Herrera.

Metiéndonos en el contenido de la obra, la primera relación que debemos señalar, aunque todavía sea indirecta, entre la ciudad y “El Quijote” es un personaje ficticio. De Jerez es Martín (“Martín de Jerez”), el protagonista del cuento del alemán decimonónico Juan Fastenrath (traducido y versificado por Juan Valera), que recoge una leyenda similar a la de otro cuento escrito por Fernán Caballero, autora próxima a las tradiciones jerezanas. El personaje, comparado ventajosamente con don Juan Tenorio, es el protagonista de una fábula de la literatura oral popular española que para conquistar a su dama realiza una hazaña consistente en dejarse descender por una sima profunda, acción que fue copiada por Don Quijote al bajar a la cueva de Montesinos. Entra dentro de lo muy posible que fuera uno de aquellos dos jerezanos quien le contara a Cervantes el relato popular del temerario jerezano.



 Cueva de Montesinos

Ahora bien, una presencia directa de Jerez, a través de su paisaje, aparece en el capítulo dieciocho, donde se cuentan las razones que pasó Sancho Panza con su señor don Quijote, cuando al divisar dos rebaños de ovejas entre polvaredas, se nos dice: “Pusiéronse sobre una loma, desde la cual se vieran bien las dos manadas que a Don Quijote se le hicieron ejércitos. Pero, viendo en su imaginación lo que no veía, comenzó a decir: "En estotro escuadrón vienen los que beben las corrientes cristalinas del olivífero Betis; los que tersan y pulen sus rostros con el licor del siempre rico y dorado Tajo; los que gozan las provechosas aguas del divino Genil; los que pisan los tartesios campos, de pastos abundantes; los que se alegran en los elíseos jerezanos prados”.



En un estilo culterano, propio de Don Quijote cuando habla como caballero andante, nos describe a los guerreros que divisa, entre los que destacan, tras los procedentes de Sevilla, Toledo y Granada, aquellos que habitan la provincia gaditana y luego muy en concreto los caballeros jerezanos. Cita a los prados, pero ¿como sinónimo de viñas o en el sentido de praderas, y campiñas en general, agradables de ver y vivir? Los califica de elíseos, equiparándolos hiperbólicamente a los campos donde, en la mitología griega, habitan las almas de los hombres tras la muerte y, de hecho, en la literatura clásica no era rara la asimilación entre la sensación que provoca el vino y la situación del alma desligada de materia. Sin embargo, el predominio de la viña en el paisaje jerezano es posterior a la época de los libros de caballería y a la de Cervantes porque su lugar estaba ocupado por el olivar y los pastos, lo que no obstaba para una inveterada fama de sus vinos; pero la expresión “alegran” alguien puede traducirla sin metáfora por “embriagan”. La explicación está en el gusto por el uso de palabras y frases con doble sentido muy propio de Cervantes cuando habla por sí mismo, como precursor del conceptismo, reservando el culteranismo como modo expresivo del ingenioso hidalgo (aunque en tal caso paradójicamente éste es el que habla).

(continuará)

martes, 1 de diciembre de 2015

MJ35 Venta de Antequera: reinauguración por todo lo alto

 

Venta de Antequera: reinauguración por todo lo alto

Con asistencia de selectos invitados, tentadero y espectáculo ecuestre

En Sevilla, recientemente se han inaugurado o reinaugurado las instalaciones de la Real Venta de Antequera, situada en la carretera vieja de Cádiz, en la zona de Bellavista. Este establecimiento hostelero ha estado durante una largo periodo de tiempo viviendo una parálisis que le ha llevado a estar cerrado al público durante más de veinte años. Una de las últimas actividades que allí tuvieron lugar fue el pregón taurino de la Feria de Abril a cargo del jurispoeta jerezano Benito Pérez. Al poco el establecimiento se cerró, hasta ahora.

18

La Venta de Antequera dispone de nuevos dueños, los cuales se han propuesto devolverle todo el esplendor que tuvo antiguamente, para volver a ser un centro de referencia en la vida social sevillana, con especial incidencia en actos de carácter empresarial y taurino sin olvidar celebraciones familiares, como bodas o comuniones, así como reuniones festivas de amigos. Igualmente, para que no se pierda el carácter primitivo de la venta, se dispondrá de un bar, ambientado a lo tradicional, con puerta directa a la calle y apertura durante gran parte del día.

Al acto de inauguración (o reinauguración) ha acudido el Todo Sevilla, es decir lo más granado de la representación de lo que es la Sevilla de siempre. Allí estaban caballeros maestrantes o el presidente de la Cámara de Comercio o personajes emblemáticos como el doctor Vila o el empresario Paco Comandante Dorado. No podían faltar representantes de los ganaderos de bravo; destacamos la presencia de Carlos Núñez, presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, así como la de los hermanos Eduardo y Antonio Miura, acompañados del hijo de Eduardo, destinado a recoger y mantener la antorcha del hierro histórico de Zahariche; allí estaban también Fernando Sampedro, José Murube o Manuel Vázquez Gago, hijo del torero de San Bernardo Manolo Vázquez y que está iniciado en el mundo de la crianza del toro.

En un establecimiento que tanta relación tuvo con Jerez era imprescindible una embajada jerezana, que si bien fue reducida no dejó de ser significativa. Esta representación estuvo a cargo de Fermín Bohórquez, recientemente retirado del rejoneo profesional, el cual iba acompañado de su mayoral Luis Salguero y su relaciones públicas Fabiola; esta embajada la completaba cabalmente el restaurador Alfonso Rodríguez.

1

En el jardín del Gran Poder estaba situada la tribuna para la ceremonia inaugural. Cuando el público se congregó en él atraído por las notas rocieras del pito y del tamboril, subió al estrado el gerente de la remozada institución hostelera, Paco Jódar, para dar la bienvenida a todos los presentes, explicar el motivo de la invitación y, tras recordar la trayectoria histórica de la Venta, exponer la nueva situación bajo la batuta de la nueva propiedad. Continuaron el protocolo los componentes del matrimonio propietario, Lola Rojas y Daniel de la Fuente, de cuyas palabras entresacamos las de Lola, que hizo una emocionada referencia a su tío Gabriel, dirigiéndole un brindis porque todo lo que allí se hacía iba por él. Finalmente se pasó al acto de la bendición, que estuvo a cargo del sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, el cual realizó unas lecturas apropiadas para la ocasión y luego improvisó con gracejo sobre las buenas obras que se han vivido en el lugar, parejas que se han enamorado y han empezado a formar un hogar, rencillas que han puesto su fin alrededor de una copa de fino, negocios que se han iniciado para aportar algo al bienestar de la sociedad y en fin ratos de diversión sana que han servido para paliar las heridas que en otros sitios pudieron ser producidas; todo esto ante la mirada del Rey de Reyes, en cuyo nombre aspergió el agua bendita sirviéndose de un manojo de romero mientras sonaban los acordes del Himno Nacional a cargo del tamborilero.

Tras la bendición el público pudo recorrer las distintas partes del establecimiento para conocerlo los que allí iban por primera vez o para recordar viejos tiempos los que ya habían estado años atrás. Se pudieron visitar los variados salones, que han recuperado el aire de la Expo del 29, así como los pabellones publicitarios de las bodegas del Marco de Jerez, y, por supuesto disfrutar de la sombra y de los aromas de los jardines, que bien parecen diseñados para ser escenario de un poema modernista de Rubén Darío, donde no faltaban los garrochistas de Villalón. El paseo estaba enriquecido con el acercamiento a los corrales, donde estaba en exposición, como en otras épocas, tres toros bien presentados de Fermín Bohórquez y, en corral aparte, una  parada de cinco cabestros con pintas de tener veteranía entre los comederos y los bien enjalbegados abrevaderos rebosantes de agua limpia. No faltaba el detalle de una jaula de madera de las que se utilizan para el transporte de toros bravos en camión; estaba en el suelo para ayudar a hacernos una idea de cómo era el transporte de toros cuando en lugar de camión se utilizaba un tiro de mulas que tiraba de la jaula puesta sobre dos ejes de ruedas de hierro.

La decoración ambiental imitaba a la de época. Así, las mesas estaban decoradas graciosamente con frutas y disponían de una pequeña pizarra con su pizarrín, que servían en su tiempo para que el camarero tomara nota de la comanda. No faltó un puesto ambulante de bebidas refrescantes del tipo de la limonada o de la zarzaparrilla; el personal encargado se ataviaba con prendas de los años veinte y custodiaba una pequeña andana de la que se extraía vino a granel por la canilla.

29

En la reinauguración de la Venta era igualmente obligado un tentadero reglamentario en la plaza de tientas y, llegada la hora, tuvo lugar la foto de familia en la arena, junto a la Puerta de Cuadrillas de un coso remozado y pimpante, al que no falta detalle, ni siquiera el de las almohadillas con el anagrama del lugar. Comenzó el tentadero con una vaca colorada de Fernando Sampedro, que fue parada por Pepe Luis Vázquez; el detalle estaba cuidado al máximo porque fue precisamente su padre, el gran Pepe Luis, quien toreó la primera vaca que se tentó décadas atrás, cuando se acabó de construir esta plaza. Tras los puyazos tomó la muleta Dávila Miura, que (con indumentaria inadecuada a base de traje con corbata, censuramos) brindó a la propietaria, asentada en el tendido. La vaca resultó de gran calidad y luego fue probada por Pepe Luis; los últimos compases le fueron sacados por El Rodri, alumno destacado de las clases prácticas que dirige el propio Dávila Miura. Salió después una becerra, de capa negra, criada por Manuel Vázquez Gago; en esta ocasión paró Eduardo y tras la prueba del caballo Pepe Luis cogió la muleta, haciéndonos recordar las formas de cuando estaba en activo; después su compañero de cartel volvió a demostrar que está realmente en activo y volvió, para cerrar y encerrar, El Rodri, ayudado por el atento mayoral jerezano que se encargaba de las labores de torilero.

Precisamente la Venta de Antequera se ha convertido en la sede oficial (o física) de la Asociación de Aficionados Prácticos que dirige Dávila Miura en colaboración con Moreno de Terry y Peralta Revuelta. Estos aficionados se reúnen desde el mes de octubre en estas instalaciones todos los jueves por la tarde para practicar toreo de salón en su plaza de tientas.

El tentadero se completó con un hermoso espectáculo ecuestre musical, que tuvo dos partes; la primera fue una exhibición de baile a cargo de jinete montado y bailaora sobre la arena y la segunda, un carrusel de garrochistas.

A mediodía era la hora del ágape, servido simultáneamente por el Catering del jerezano Alfonso y otros dos caterings de Sevilla y en donde los caldos del Marco de Jerez tuvieron su protagonismo. La reunión se prolongó hasta las tantas, alternando la degustación de unas copas largas con toreo de salón en el mismo ámbito del bar y con cante sentido, en el que no faltó, claro, el sentimiento del propio torero de la dinastía de los Vázquez. Larga vida a la renovada Real Venta de Antequera.

https://www.elmira.es/album/tauromaquia/venta-de-antequera-reinauguracion-por-todo-lo-alto/20151201105411136494.html

miércoles, 28 de octubre de 2015

MJ27. Marchando la competición de escuelas taurinas

Dos clases prácticas en San Fernando y Chiclana

Está en marcha desde el fin de semana la Competición Provincial de las Escuelas Taurinas 2015, cuyo calendario fue presentado en Sanlúcar el día 15 de octubre por la presidenta de la Diputación Provincial, Irene García.


Se trata de un certamen de Escuelas Taurinas de la provincia de Cádiz, que patrocina Diputación y organiza la Asociación de Escuelas taurinas gaditanas, que preside Eduardo Ordóñez. Participan ocho escuelas gaditanas y colaboran los Ayuntamientos de Ubrique, Chiclana, Sanlúcar de Barrameda, La Línea de La Concepción, Tarifa, Jerez de la Frontera, Algeciras, El Puerto de Santa María y San Fernando. El calendario se compone de cuatro clases prácticas en tentadero público, como fase de selección y una final; en las cuatro clases de selección (organizada cada una por la correspondiente escuela local) se sueltan vacas jóvenes de la ganadería de Salvador Gavira, mientras que en la final se soltarán novillos de una ganadería por determinar.



.


La primera clase práctica selectiva ha tenido lugar en San Fernando y en ella han sido lidiadas (o tentadas) cuatro vacas por alumnos de cuatro escuelas; cada res ha sido compartida por tres alumnos de una misma entidad formativa. Primero intervinieron los alumnos de la Escuela Municipal de Tauromaquia de Jerez, Cristóbal Reyes, Núñez de Molina y Manuel Vera; en la segunda vaca salieron los alumnos de la Escuela “Rafael Ortega” de San Fernando José Baizán, Fátima Vidal Ruiz y Alejandro Izquierdo Vidal; la tercera vaca fue compartida por los alumnos de la Escuela Comarcal Taurina Campo de Gibraltar, Jamadi Ibáñez, Miguel A. Valencia y Manuel Suárez; la última vaca de la tarde fue para Corruco, Rivera Luna y Sarísima, de la Escuela de Tauromaquia Miguel Mateo “Miguelín” de Algeciras.


.


La segunda clase práctica selectiva ha tenido lugar en Chiclana, siguiendo el mismo formato de clase que en San Fernando el día anterior. Primero intervinieron los alumnos de la Escuela Cultural de Tauromaquia “La Gallosina” Alejandro González, Juan de María y Niño Quirós; en la segunda vaca salieron los alumnos de la Escuela Taurina Francisco Montes “Paquiro” de Chiclana, Francisco Montero, Jorge Alba y Cristian Parejo; la tercera vaca fue compartida por los alumnos de la Escuela Municipal de Tauromaquia de Jerez, José Antonio Noriega, Juan Manuel Caro y Juan Carlos Ortiz; la última vaca de la tarde fue para Darío Cañas, Antonio González y Borja Reboredo, de la Escuela Taurina Comarcal de Ubrique.

Las eralas tentadas de Salvador Gavira han mostrado en general buena condición y el ganadero ha enseñado al público cómo se seleccionan las reses para el buen funcionamiento de la ganadería. Los alumnos han destacando positivamente por derrochar ganas, dejando ver diferentes niveles de técnica. Los próximos tentaderos serán el 31 de octubre en Tarifa y el 1 de noviembre en Algeciras.


.

sábado, 24 de octubre de 2015

MJ26: Premios “Tertulia Juan Belmonte Cañada Rosal”

Dos jerezanos entre los galardonados

En Sevilla ha tenido lugar la gala anual de la joven Tertulia Taurina “Juan Belmonte Cañada Rosal” para entregar sus distinciones, que en esta ocasión alcanzan la tercera edición.

Esta Tertulia nació en el año 2013 a raíz de la celebración del centenario de la alternativa de Belmonte, cuando los miembros del comité organizador, tras un año de convivencia dedicada a los fastos belmontinos, decidieron continuar de modo estable instituyendo una entidad asociativa centrada en la memoria de El Pasmo de Triana. La norma para las entregas de premios, por el momento, es realizarlas en escenarios diferentes cada año. Empezaron en el municipio de Cañada Rosal y este año han elegido la sede del Club Antares, club empresarial y deportivo íntimamente relacionado con la Cámara de Comercio sevillana. El patrocinio de los premios ha sido aportado por la empresa concesionario de vehículos Lexus-Sevilla y por la empresa de banca familiar Asesoramiento Efectivo. Los trofeos son obra del escultor Manuel Jesús Sequera.

El periodista taurino jerezano Juan Belmonte Luque, perteneciente a Canal Sur, ha corrido con una parte importante en la organización del evento como relaciones públicas y como tal invitó a la Tertulia Taurina Jerezana y a la asociación de Aficionados Prácticos de Jerez para acercarse a la capital andaluza y sumarse a este acto de recuerdo a la figura de Juan Belmonte. Entre otros asistentes se encontraban familiares de la figura legendaria como sus nietos Rocío Arango Belmonte y Javier Beca Belmonte.

La mesa presidencial estaba ocupada por el alcalde de Cañada Rosal, el presidente de la Tertulia y los representantes de las empresas patrocinadoras. El salón de actos se encontraba repleto de público; en él destacamos amigos de la familia belmontina, vecinos de Cañada Rosal, incluyendo el párroco y el concejal de Cultura, aficionados en general y algunas caras conocidas del mundo del toro, como los toreros Dávila Miura y Martín Pareja Obregón, los subalternos “El Ecijano” y Rafael sobrino, los ganaderos Eduardo Miura, Carlos Núñez y José Murube, el doctor Ramón Vila, el empresario de la Maestranza Ramón Valencia o la modelo Raquel Revuelta. En primera fila se situaron los invitados especiales, que fueron los toreros Curro Romero, Juan Antonio Ruiz Espartaco, Enrique Ponce, los ganaderos Victorino Martín, padre e hijo, la viuda de Juanito Belmonte y el mayoral Diego Mateo.

El periodista José Enrique Moreno condujo el acto y, tras el saludo, le dio la palabra al presidente de la Cámara de Comercio, Francisco Herrera León, que se extendió sobre la existencia del Club Antares y su reciente integración en la Cámara, para luego dar la bienvenida a la entrega de premios y ofrecer sus locales a la entidad organizadora, de la misma forma que otras tertulias recreativas se asientan allí. A continuación intervinieron los representantes de las firmas patrocinadoras Carlos Hernández, Antonio Garrigues y Francisco Pérez, así como el presidente de la Tertulia Taurina “Juan Belmonte Cañada Rosal”, Luis Sequera, antes de pasar a la entrega de trofeos.

El fotógrafo centenario Francisco Cano “Canito” recibió el Trofeo al Periodismo Taurino; al no poder estar presente, se hizo cargo de él el doctor Joaquín Amérigo.

Victorino Martín, padre, recibió de manos de Francisco Herrera León el Trofeo a Una Ganadería Legendaria, por los 55 años de bravura. Victorino Martín, hijo, explicó que también se cumplen ahora los 50 años de su ganadería, puesto que fue comprada en tres golpes, con cinco años de diferencia entre el primero y último; luego animó a todos los presentes a seguir defendiendo alto y claro la afición taurina, y más en los momentos actuales.

El torero de Chiva, Enrique Ponce, recibió el Trofeo Juan Belmonte por sus 25 años de alternativa; lo recibió de manos del representante de Asesoramiento Efectivo. Acto seguido tomó el micrófono y, entre otras cosas, dijo que se siente mejor que nunca, que sólo buscar emocionar al aficionado y que está dispuesto a seguir dando guerra unos años más.

El III Trofeo “Juan Belmonte”, como galardón principal de la Tertulia, ha ido a parar este año a manos de Espartaco, que lo recibió del alcalde de Cañada Rosal. Expresó, en broma, que este trofeo le correspondía a él por sus muchas relaciones con la figura de Belmonte, una de ellas es que se llama Juan por homenaje de su padre al Pasmo.

Hubo, además, dos menciones especiales. Una fue para el torero jerezano Juan Belmonte Fernández (Juanito Belmonte), recientemente fallecido, del cual se cumplen los cincuenta años de su alternativa, recibida de Antonio Ordóñez siendo testigo Curro Romero. El propio Faraón de Camas fue el encargado de entregar el trofeo a la viuda de Juanito, Carmen Luque, la cual tuvo palabras de agradecimiento para organizadores y asistentes.

La segunda mención fue para otro jerezano, el mayoral Diego Mateo, que trabajó, así como su padre, con Juan Belmonte, aparte de otras ganaderías posteriores en donde ha estado hasta su reciente jubilación; entregó el trofeo José Ramón Nimo, de Lexus.

Previamente a cada entrega de trofeo se fueron proyectando vídeos, producidos por Jesús Castro, relativos a las figuras premiadas, siguiendo el guión que para ellos había elaborado el poeta y escultor Jesús Cuesta Arana, natural de Alcalá de los Gazules, allí presente. Tras las entregas, Juan Belmonte Luque subió a la tribuna para exponer el agradecimiento de la Tertulia al Club Antares, a los patrocinadores y al público asistente, antes de felicitar a los premiados; finalmente expuso el sentir agradecido de su familia por la distinción entregada a su padre. Cerró el acto el alcalde de Cañada Rosal, que, en unas palabras emocionadas, hizo referencia a su localidad, fundada por el rey Carlos III, y a la relación de su gente con la fiesta de los toros; agradeció lo que algunos toreros han aportado a causas benéficas en su pueblo y aseguró el apoyo municipal a la Tertulia Taurina “Juan Belmonte Cañada Rosal”.

Tras la correspondiente foto de familia, se pasó a disfrutar de un vino de honor, donde todos pudieron departir con los premiados y con la gran familia belmontina. Fue también una oportunidad para que pudiéramos recoger unas declaraciones de Enrique Ponce en exclusiva para Mira Jerez, seguidas de otras de Diego Mateo, que nos contó una anécdota de Belmonte.





.

martes, 20 de octubre de 2015

MJ25. Padilla cierra temporada y Bohórquez, carrera

Importante semana para las dos figuras jerezanas

He aquí un recorrido por una semana que ha sido importante para dos figuras jerezanas del toreo. Juan José Padilla cerraba temporada española antes de iniciar la americana y el caballero Fermín Bohórquez cerraba carrera profesional en el rejoneo activo.


Empezamos con Juan José Padilla, que ha simultaneado dos tipos de ruedo, ayudado en uno con las telas y en otro, con el micrófono.



El 13 de octubre Juan José Padilla cubrió en Zaragoza, con plaza casi llena, su última intervención de la actual temporada española, ante toros de Zalduendo. En sus primero, bajo de raza, Padilla no tuvo posibilidades de lucimiento y tras faena breve fue silenciado. En su segundo, con clase, salió a revientacalderas: portagayola, dos largas cambiadas, verónicas, galleo por chicuelinas y quite variado (faroles, navarra y revolera) mostraron lo que quería dar a una plaza entregada; tras buen tercio de banderillas, inició con las dos rodillas en tierra una faena de corazón y actitud, que, tras derechazos ligados, incluyó naturales bien dibujados y terminó en la corta distancia con desplantes, antes de estoquear en el centro de la plaza; se pidieron las dos orejas pero el presidente dio una y el público concedió dos vueltas clamorosas seguidas de bronca al palco. Los compañeros de cartel fueron El Fandi, que cerró con silencio y ovación, y Daniel Luque, que cortó una oreja.



El 16 de octubre Juan José Padilla participó en el VI Congreso Internacional de Mentes Brillantes, organizado por el ‘El Ser Creativo’, celebrado durante el 15 y 16 en el Teatro Circo Price de Madrid. Es un congreso que pretende inspirar nuevos diálogos alrededor de pensamientos originales de mentes abiertas que se han atrevido a alterar paradigmas. Se considera el congreso del saber y la creatividad y reúne a algunos de los expertos más reconocidos mundialmente para compartir las últimas tendencias sobre ciencia, sostenibilidad, creatividad, genética, salud, biología, tecnología, futuro, alimentación. En España desde su primera edición en 2010 (Málaga) ha sido un éxito de asistencia y repercusión. Cada conferenciante expone una ponencia de 21 minutos, tiempo que se estima que el cerebro humano mantiene su atención al 100%. Entre las 21 Mentes Brillantes 2015 estaban José Antonio Marina, Manuel Campo Vidal, Shlomo Ben Ami, Ona Carbonell o Miguel de la Quadra-Salcedo. Padilla desarrolló, dentro del programa ’Ideas Imposibles’ la conferencia «Vuelta a la vida”. Agradeció a los organizadores haber incluido la tauromaquia a través de mi persona para exponer a través de él la cultura, los valores humanos y la ética de la Fiesta. Resaltó que durante más de treinta de años de trayectoria ha aprendido en su profesión una ética que ha ido marcando el camino de su vida, ética que hace que se juegue la vida en cada tarde.

Vamos con el rejoneador Fermín Bohórquez, que ha coronado en tierras aragonesas su temporada de despedida de los ruedos.


El 11 de octubre Bohórquez actuó en Calanda (Teruel) ante toros de de Jódar y Ruchena, de juego variado. En su primero escuchó una ovación, que saludó, y en su segundo cortó una oreja. Sus compañeros fueron Andrés Romero, que cortó una oreja, y el aragonés Pérez Langa, que cortó dos orejas y dos orejas. En collera, al que correspondía a Romero, herido, Bohórquez y Pérez Langa le cortaron las dos orejas.


El 18 de octubre Fermín se despidió en Zaragoza de su profesión, con casi lleno ante toros de don Fermín Bohórquez. En su primero, una buena faena sobre Gallo, Brasil y Melero (para banderillas a dos manos), fue malograda por el rejón de muerte, sobre Moraíto, y recibió una ovación. En su segundo, brindado a su cuadrilla y recibido espectacularmente a portagayola sobre Rubia, brilló sobre Bohemio y Moraíto, pero volvió a fallar matando; dio una vuelta calurosa.

Sus compañeros fueron los mismos que tuvo en Ronda y Nimes; Hermoso de Mendoza, que le brindó un toro, fue ovacionado doblemente y Lea Vicens recogió ovación y dos orejas.


Sólo nos queda desear a ambos un futuro próspero; al uno, a corto plazo, en su periplo invernal por América y al otro, a largo plazo, en su nueva vida que deseamos siga estando próxima al mundo de la Fiesta.

viernes, 16 de octubre de 2015

MJ 24. Esperada presentación de la Competición de Escuelas Taurinas

Participan ocho escuelas taurinas de la provincia.

En la plaza de El Pino, en Sanlúcar de Barrameda, se ha presentado el cartel del Calendario del Fomento de la Cultura Taurina de la Provincial de Cádiz Otoño 2015. Ha sido una ocasión para reunirse una amplia delegación, con profesores y alumnos, de las escuelas de la provincia de Cádiz en un marco apropiado y preparado con gusto, resaltando la importancia del acto y de lo que se anunciaba.



En la mesa presidencial estaban Irene García, presidenta de la Diputación Provincial, Juan Oliveros, concejal de Cultura de Sanlúcar, y Eduardo Ordóñez, presidente de la Asociación de Escuelas Taurinas de la provincia de Cádiz y Carmelo García, empresario de la plaza de Sanlúcar. Las escuelas taurinas participantes son las de Algeciras, Campo de Gibraltar, Chiclana, San Fernando, Jerez, La Línea, El Puerto de Santa María y Ubrique.



El proyecto de la Competición Provincial de Escuelas Taurinas está organizado por la Asociación de Escuelas Taurinas de Cádiz y patrocinada por la Excelentísima Diputación Provincial; comprende cuatro tentaderos y una final. Los tentaderos tendrán lugar en San Fernando, el 24 de octubre, Chiclana, el 25 de octubre, Tarifa, el 31 de octubre, y Algeciras, el 1 de noviembre. La final se desarrollará en Sanlúcar, el 15 de noviembre.














Tras la presentación del Calendario, tomó la palabra Carmelo García, el empresario, que se mostró orgulloso de ofrecer la plaza que regenta tanto para la presentación del Calendario como para la final de la Competición; elogió el trabajo de Eduardo Ordóñez, como director de escuela y presidente de la Asociación de Escuelas, y agradeció el apoyo de la Diputación Provincial. Por su parte, Eduardo Ordóñez recordó que se trata de la tercera edición de la Competición Provincial y que ya desde la primera contó con el apoyo personal de la que hoy es presidenta de la Diputación. Juan Oliveros, tras dar la bienvenida en nombre del alcalde, puso de relieve la labor de Carmelo como empresario; también resaltó la de las Escuelas Taurinas como escuelas de valores. Finalmente, Irene García se definió como taurina y dispuesta a mojarse; destacó el aspecto económico de la actividad taurina, capaz de crear puestos de trabajo; por último, aseguró para el futuro el apoyo de la Diputación a las escuelas taurinas.



Tras el turno de intervenciones se pasó a hacer una entrega de materiales a las escuelas. Cada lote contenía capotes, muletas, ayudas y destaquilladores. Al estrado fueron subiendo por orden los equipos de cada una de las escuelas, encabezados por sus directores e incluyendo a los alumnos. Allí subieron Emilio Oliva, Francisco Ruiz Miguel, José Luis Galloso, Antonio Lozano y otras viejas figuras que hoy se dedican a transmitir su saber torero a las nuevas generaciones.



El acto se culminó con una gran foto de familia que recogió para la posteridad a los representantes de la enseñanza taurina junto con los representantes de las administraciones públicas.